Información de la revista
Vol. 2. Núm. 5.Octubre 2011
Actualizacioness
Páginas 1-139
Compartir
Compartir
Descargar PDF
Más opciones de artículo
Vol. 2. Núm. 5.Octubre 2011
Actualizacioness
Páginas 1-139
DOI: 10.3265/NefrologiaSuplementoExtraordinario.pre2011.Jul.11070
Acceso a texto completo
Calcificación vascular y desmineralización: dos caras de una misma moneda
Visitas
...
Sara Panizoa, S.. Panizob, Pablo Román-Garcíaa, P.. Román-Garcíab, Jorge B. Cannata-Andíaa, J.B.. Cannata-Andíab
a Servicio de Metabolismo Óseo y Mineral, Hospital Universitario Central de Asturias. Instituto Reina Sofía de Investigación. REDinREN del ISCIII. Universidad de Oviedo, Oviedo, , ,
b Servicio de Metabolismo Óseo y Mineral, Hospital Universitario Central de Asturias. Instituto Reina Sofía de Investigación. REDinREN del ISCIII. Universidad de Oviedo, , , ,
Información del artículo
Resumen
Texto completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Material adicional (1)

Existen estudios clínicos, epidemiológicos y experimentales que sugieren una relación entre las alteraciones del recambio óseo y la progresión de la calcificación vascular. La mayoría de ellos indican que un recambio óseo bajo se asocia con una mayor prevalencia y progresión de las calcificaciones vasculares. Se han identificado diversos factores que podrían ser mediadores y responsable de esta asociación. La mayoría de factores implicados en estos procesos son comunes y han sido implicados tanto en la formación y recambio óseo como en la génesis de las calcificaciones vasculares. Alguno de ellos podría ser el nexo entre ambas alteraciones. De ellos la hiperfosfatemia es uno de los factores más estudiado y la mayoría de resultados indican que, probablemente, desempeñe un importante papel en el mantenimiento de una buena salud ósea y vascular, especialmente en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC). Dada la participación de factores comunes en la patogenia de las alteraciones del metabolismo óseo y vascular, se ha sugerido que dichas alteraciones podrían responder a tratamientos comunes y a agentes con efectos positivos en el hueso, que también podrían tener un efecto positivo en los vasos. Más recientemente, los bisfosfonatos y el denosumab han centrado la atención de estudios clínicos y experimentales.

Palabras clave:
Denosumab
Palabras clave:
Hiperfosfatemia
Palabras clave:
Bisfosfonatos
Palabras clave:
Bajo recambio óseo
Palabras clave:
Calcificación vascular
Texto completo

INTRODUCCIÓN

En individuos sanos, los riñones regulan la homeostasis del calcio y fósforo a través de mecanismos tubulares activos. Las hormonas y los factores conocidos que contribuyen a la regulación renal de calcio y fósforo son 1,25-dihidroxivitamina D (1,25 [OH]2 D o calcitriol), la parathormona (PTH) y el factor de crecimiento fibroblástico (FGF)-23. En pacientes con enfermedad renal crónica (ERC), estos mecanismos homeostáticos se encuentran alterados, lo que da lugar a importantes cambios compensatorios en los niveles séricos de calcio, fósforo, calcitriol, FGF-23 y PTH. Todos estos cambios conducen, en parte, a las diversas manifestaciones que durante casi 60 años han sido conocidas bajo la denominación de «osteodistrofia renal». Estos cambios se asocian y favorecen otras alteraciones relacionadas con el envejecimiento, como son la calcificación vascular, la pérdida de hueso y el incremento del riesgo de fracturas. Esto ocurre tanto en pacientes con ERC1-7 como en la población general8-11.

En la última década, estudios epidemiológicos han mostrado que la calcificación vascular se relaciona con alteraciones en el metabolismo óseo y con un incremento de mortalidad10,12-15. La importancia de esta relación ha sido enfatizada recientemente por la fundación KidneyDisease: Improving Global Outcomes (KDIGO), que propuso reemplazar la expresión osteodistrofia renal por una nueva nomenclatura: ERC, alteraciones de metabolismo óseo (del inglés Chronic Kidney Disease-Mineral and Bone Disorder (CKD-MBD)16. Este término es mucho más amplio y engloba los cambios histológicos, los cambios bioquímicos, las alteraciones cardiovasculares (incluidas las calcificaciones vasculares) y las fracturas, y se reconoce su implicación en la mortalidad asociada con la ERC. Esta revisión resume la evidencia epidemiológica, clínica y experimental existente sobre la asociación entre metabolismo óseo y calcificación vascular.

NEXOS ENTRE METABOLISMO ÓSEO Y CALCIFICACIÓN VASCULAR

Los factores patogénicos que sirven de nexo entre fragilidad ósea y calcificación vascular son complejos y no se conocen en su totalidad, pero esta asociación se conoce desde hace al menos 20 años, época en la que se describió una relación inversa entre densidad mineral ósea y calcificación aórtica12. Sin embargo, durante los años siguientes esta asociación estuvo subestimada porque la osteoporosis y la calcificación vascular habían sido consideradas siempre como alteraciones no modificables dependientes de la edad.

Datos recientes sugieren que esta asociación no sería sólo dependiente de la edad. No cabe duda de que el envejecimiento desempeña un papel importante, pero los hallazgos de que una mayor progresión de la calcificación vascular se asocia con una mayor pérdida de hueso han hecho sospechar que podrían existir nexos biológicos directos entre el sistema vascular y el metabolismo óseo. De hecho, la osteoporosis y las calcificaciones vasculares comparten factores de riesgo comunes como inflamación, dislipemia, estrés oxidativo, y deficiencias de estrógenos, vitamina D y K. Apoyando este pensamiento, estudios longitudinales han demostrado una asociación entre la evolución de las calcificaciones vasculares, la rigidez arterial y la pérdida de hueso7,12.

Un estudio publicado en 2004 mostró, en una cohorte de 2.342 mujeres posmenopáusicas sanas, una asociación inversa entre calcificación aórtica y densidad ósea. El seguimiento de parte de esa cohorte mostró que la pérdida de hueso fue mayor en aquellas mujeres en las que la calcificación vascular había progresado17. En consonancia con esos resultados, un estudio reciente de nuestro grupo en población normal mostró, en mujeres y hombres, tras un seguimiento de cuatro años, que la progresión de calcificaciones aórticas se asoció con menor masa ósea y con mayor incidencia de fracturas osteoporóticas11. En la misma línea, otro estudio reciente en pacientes en hemodiálisis también mostró que la calcificación vascular en arterias, de gran y medio calibre, se asociaba con un incremento del riesgo de fracturas vertebrales4.

La relación entre calcificación vascular y bajo remodelado óseo también ha sido evaluada mediante parámetros histomorfométricos7. Además, datos preliminares han referido una relación inversa entre el recambio óseo y el grado de calcificación coronaria, y entre el volumen de hueso mineralizado, la calcificación coronaria y la rigidez vascular18.

A pesar de todas estas evidencias, la mayoría de ellas clínico-epidemiológicas, la asociación entre bajo recambio óseo y calcificación vascular está todavía en debate. En una publicación reciente, esta asociación se pierde en un análisis multivariante cuando se incluye la edad19. Se ha sugerido que la normalización del recambio óseo protegería contra la calcificación vascular. Este concepto se basa en que, si bien la mayoría de estudios encuentran asociación entre bajo recambio óseo y calcificación, el recambio óseo aumentado también incrementa el riesgo de calcificación vascular20.

El bajo recambio óseo no es el único parámetro del metabolismo mineral que se relaciona con la calcificación vascular. En diferentes estadios de ERC, tanto los niveles séricos elevados de fósforo como los de PTH se asocian con un incremento de la calcificación vascular y con un descenso de la resistencia ósea. Las concentraciones séricas elevadas de fósforo se han descrito de forma repetida como uno de los principales factores inductores de calcificación vascular21,22 y de incremento de síntesis y secreción de PTH23.

El papel de la PTH no está claro. Los fragmentos de PTH 1-34 son capaces de inhibir la calcificación en un modelo murino de calcificación vascular aterosclerótica24, pero los fragmentos 7-84 podrían actuar incrementando la calcificación vascular25. Los niveles elevados de PTH se asocian, frecuentemente, con calcificaciones vasculares más graves19. Los experimentos realizados por Jorgetti, et al. mostraron que la PTH por sí sola no es capaz de inducir calcificación vascular, pero tiene un efecto sinérgico con el fósforo, probablemente debido al efecto indirecto y deletéreo de la PTH asociado con un aumento del recambio óseo y de la actividad osteoclástica26.

¿PODRÍA LA CALCIFICACIÓN VASCULAR FAVORECER LA PÉRDIDA DE HUESO?

Es evidente que algunas alteraciones ya descritas del recambio óseo tienen un papel importante en el desarrollo de la calcificación vascular. Sin embargo, una aproximación interesante que podríamos hacer sería mirar la otra cara de la moneda y preguntarnos si la calcificación vascular establecida y grave podría tener algún tipo de impacto negativo sobre el metabolismo óseo, lo que demostraría una interrelación de doble vía entre el vaso y el hueso. Algunas evidencias de que esto puede ser así están empezando a aparecer.

Por ejemplo, uno de los factores a los que hay que prestarle especial atención, ya que puede ser uno de los nexos entre calcificación vascular y pérdida de hueso, es la osteoprotegerina (OPG). Se ha observado que ratones con deficiencia de OPG desarrollan osteoporosis grave y extensas calcificaciones de la media, mostrando su posible papel como inhibidor de la calcificación. Además, la OPG actúa como receptor soluble señuelo del ligando del receptor activador de NF-kB (RANKL) que ha sido localizado en áreas calcificadas de arterias27-29. Cultivos de células de músculo liso vascular incubadas con RANKL aumentan su contenido en calcio y la adición de OPG es capaz de inhibir este proceso. La activación del receptor RANK por RANKL y el consiguiente incremento de BMP4 serían responsables del incremento de contenido de calcio de estas células30.

Otro aspecto que podría desempeñar algún papel en esta interrelación serían los mecanismos innatos que posee la vasculatura para luchar contra la calcificación vascular. En un estudio reciente, ratas alimentadas con una dieta alta en fósforo mostraron una calcificación grave de la aorta y una disminución de la masa ósea31. La utilización de microarrays de expresión génica mostró, en las áreas de calcificación vascular severa, una sobreexpresión de las secreted related frizzled proteins (SFRPs). Las SFRP son una familia de proteínas inhibidoras de la vía de señalización Wnt, que participa activamente en la formación ósea y en la calcificación vascular32-34.

El aumento de SFRP encontrado en áreas de calcificación vascular grave podría ser indicativo de un mecanismo de defensa activa de la pared arterial con el fin de bloquear la activación de la vía Wnt y poder, así, atenuar la mineralización en la pared aórtica ya severamente calcificada. Debido a que las SFRP son proteínas que se secretan a la circulación, se puede realizar la hipótesis de que podrían actuar no sólo localmente en la pared arterial para reducir la mineralización, sino también en el hueso, y poner en peligro la mineralización, hecho que colaboraría en la pérdida de contenido mineral óseo.

La asociación entre metabolismo óseo y calcificación vascular ha promovido, en los últimos años, un importante esfuerzo en investigación. Sin embargo, es evidente que muchas preguntas todavía no tienen respuesta.

¿Podemos decir, sin duda, que la calcificación vascular es una consecuencia del recambio óseo bajo? En nuestra opinión, está claro que el recambio óseo bajo representa una situación que favorece la calcificación vascular, en especial si existe exceso de fósforo y calcio. Conocida la elevada frecuencia de hiperfosforemia y el importante papel que posee el fósforo en el inicio de la calcificación vascular, se podría especular que los pacientes con ERC, hiperfosforemia y bajo recambio óseo se encuentran en riesgo de tener mayores problemas en el árbol vascular. Sin embargo, la masa ósea baja y la hiperfosforemia no son los únicos detonantes del desarrollo de la calcificación vascular en pacientes con ERC. De hecho, el aumento de recambio óseo está presente, al menos, en un tercio de la población con ERC y también se sabe que incrementa el riesgo de calcificación vascular. No cabe duda de que otros factores también promueven la calcificación vascular; la inflamación desempeñaría un papel muy importante, en especial en pacientes con diabetes.

¿PODRÍAN TENER LA PÉRDIDA DE HUESO Y LA CALCIFICACIÓN VASCULAR TRATAMIENTOS COMUNES?

Durante los últimos años, diversos estudios han demostrado que la mineralización ósea y la calcificación vascular comparten rutas y mecanismos etiopatogénicos. De los factores implicados en calcificación vascular descritos en la figura 1, nos gustaría destacar que salvo oncostatina, LDL-Ox y fetuína A, todos los demás han sido relacionados con el proceso de mineralización ósea. Por tanto, es comprensible que hayan comenzado aproximaciones terapéuticas para intentar controlar tanto la calcificación vascular como la pérdida de hueso con un solo fármaco.

En los últimos años, el centro de las estrategias para prevenir la calcificación vascular ha consistido en el control del fósforo sérico. Están disponibles varios captores del fósforo, algunos de los cuales contienen calcio. Si los captores no cálcicos contribuyen o no a la progresión de la calcificación vascular, ha sido objeto de un amplio debate. Algunos estudios han demostrado que los captores de fósforo no cálcicos podrían atenuar la calcificación vascular, en comparación con captores con calcio35,36, si bien no todos los resultados son homogéneos37. Se ha sugerido que el uso de captores de fósforo con calcio debería evitarse en pacientes con bajo recambio óseo y, especialmente, en el caso de enfermedad ósea adinámica probada3.

Dadas las claras evidencias del papel del fósforo sobre la calcificación y rigidez vascular e incremento del riesgo de mortalidad, se debería prestar un máximo de atención a la reducción de los niveles de fósforo sérico; esto podría colaborar a mantener una buena salud ósea. El tratamiento con carbonato de lantano ha demostrado que se asocia con mejores parámetros histomorfométricos tanto en pacientes con enfermedad de recambio óseo elevado como bajo38. Como la sobrecarga de fósforo podría estar presente antes del desarrollo de la hiperfosfatemia, es posible que contribuya precozmente al desarrollo de calcificación vascular. La restricción de fósforo, antes de observarse la hiperfosfatemia, constituye una hipótesis interesante que debemos responder con estudios prospectivos en esta área.

El efecto de dosis bajas de distintos activadores del receptor de vitamina D sobre la calcificación vascular en pacientes con ERC tiene todavía interrogantes, pero varios estudios han mostrado beneficio, no sólo en el metabolismo óseo y mineral, sino también en la vasculatura39 y en la supervivencia2. Existen también evidencias que indican que el cinacalcet, que ejerce su efecto principal sobre la paratiroides, también podría ser beneficioso para la calcificación vascular de pacientes en diálisis40, pero los datos clínicos son todavía limitados18.

Uno de los agentes más interesantes en esta área es el anticuerpo monoclonal frente a RANKL, denosumab, que simula la acción de la OPG41. El tratamiento con denosumab ha demostrado obtener importantes mejoras en el perfil óseo de pacientes con osteoporosis; sin embargo, su efecto sobre la calcificación vascular en humanos aún no está claro. Los estudios preclínicos en ratones han sugerido la posibilidad de que la inhibición del activador del receptor del ligando NF-kB por denosumab puede mediar su efecto, atenuando la deposición de calcio en la vasculatura42. Otra molécula de la que no podemos olvidar su potencial papel anabólico para el esqueleto y protector frente a la calcificación vascular es la BMP-743 de la que, de momento, se tienen resultados alentadores, pero sólo en el ámbito experimental.

En el grupo de agentes que actúan sobre el hueso y que podrían tener eficacia atenuando la calcificación vascular, se encuentran los bisfosfonatos, análogos hidrolizables del pirofosfato, que se emplean desde hace más de 20 años en el tratamiento de la osteoporosis. Los bisfosfonatos se absorben rápidamente en la superficie de los cristales de hidroxiapatita en el hueso y son potentes inhibidores de la resorción ósea. Poseen un potente efecto inhibitorio sobre la actividad osteoclástica. Además, se ha visto en modelos experimentales que inhiben la calcificación de tejidos blandos, evitan la calcificación de aorta y arterias renales inducida por vitamina D, así como otras formas de calcificación ectópica44,45.

El mecanismo por el cual los bisfosfonatos inhiben la calcificación vascular no está dilucidado, pero se han sugerido diferentes hipótesis. La más aceptada es que, al inhibir la resorción ósea, disminuyen la liberación de calcio y fósforo del hueso y, con ello, su disponibilidad para depositarse en los vasos. Es decir, su efecto beneficioso se basaría en su capacidad antirresortiva, pero sin alterar la formación ósea. Sin embargo, los resultados de un estudio experimental reciente van en contra de esta hipótesis, dado que se ha observado que la concentracion sérica de bisfosfonatos capaz de inhibir la calcificación vascular también induce disminución del recambio óseo44, hecho que pone en entredicho la utilidad de los bisfosfonatos como tratamiento de la calcificación vascular, dado que el aumento de dosis implicaría el riesgo de disminuir excesivamente el recambio óseo.

También se ha sugerido que los bisfosfonatos podrían tener un efecto directo sobre el vaso, previniendo la formación de cristales de hidroxiapatita45. Otra de las hipótesis señala que los pacientes en diálisis presentan niveles de pirofosfato sérico bajos, lo que podría ser un mecanismo que contribuyera al desarrollo de las calcificaciones vasculares. Los estudios con bisfosfonatos en pacientes en diálisis son escasos; algunos han mostrado que los bisfosfonatos a dosis bajas podrían tener efectos beneficiosos sobre las calcificaciones aórticas o coronarias46-48, pero otro estudio piloto en pacientes con ERC grado 3-4 no mostró beneficios49.

En resumen, considerando los mecanismos etiopatogénicos comunes de las dos alteraciones discutidas, parece lógico pensar que en un futuro podamos, tal vez, contar con fármacos que puedan afectar positivamente, a la vez, al metabolismo óseo y a la vasculatura, pero de momento se necesitan más datos, tanto en el ámbito preclínico como en los pacientes. Los fármacos acerca de los que existen más evidencias son los bisfosfonatos, pero no son todavía suficentes para que puedan ser utilizados, sistemáticamente, como tratamiento de la calcificación vascular.

11070_18107_19276_es_11070_18923_19276_es_6_dr._cannata_040511_f1.doc

Figura 1. Promotores e inhibidores de la mineralización vascular y ósea.

Bibliografía
[1]
1.??Mat??as PJ, Ferreira C, Jorge C, Borges M, Aires I, Amaral T, et al. 25-Hydroxyvitamin D3, arterial calcifications and cardiovascular risk markers in haemodialysis patients. Nephrol Dial Transplant 2009;24:611-8.
[2]
2.??Naves-D??az M, ??lvarez-Hern??ndez D, Passlick-Deetjen J, Guinsburg A, Marelli C, Rodr??guez-Puyol D, et al. Oral active vitamin D is associated with improved survival in hemodialysis patients. Kidney Int 2008;74:1070-8. [Pubmed]
[3]
3.??London GM, Marchais SJ, Guerin AP, Boutouyrie P, Metivier F, De Vernejoul MC. Association of bone activity, calcium load, aortic stiffness, and calcifications in ESRD. J Am Soc Nephrol 2008;19:1827-35. [Pubmed]
[4]
4.??Rodr??guez-Garc??a M, G??mez-Alonso C, Naves-D??az M, D??az L??pez JB, Megido J, Gago E, et al. Vascular calcifications, vertebral fractures and mortality in haemodialysis patients. Nephrol Dial Transplant 2009;24:239-46. [Pubmed]
[5]
5.??Goodman WG, Goldin J, Kuizon BD, Yoon C, Gales B, Sider D, et al. Coronary-artery calcification in young adults with end-stage renal disease who are undergoing dialysis. N Engl J Med 2000;342:1478-83. [Pubmed]
[6]
6.??Goldsmith D, Ritz E, Covic A. Vascular calcification: a stiff challenge for the nephrologist: does preventing bone disease cause arterial disease? Kidney Int 2004;66:1315-33. [Pubmed]
[7]
7.??London GM, Marty C, Marchais SJ, Guerin AP, Metivier F, de Vernejoul MC. Arterial calcifications and bone histomorphometry in end-stage renal disease. J Am Soc Nephrol 2004;15:1943-51. [Pubmed]
[8]
8.??O'Neill TW, Felsenberg D, Varlow J,????Cooper C, Kanis JA, Silman AJ. The prevalence of vertebral deformity in european men and women: the European Vertebral Osteoporosis Study. J Bone Miner Res 1996;11:1010-8. [Pubmed]
[9]
9.??Naves D??az M, D??az L??pez JB, G??mez Alonso C,??Naves-D??az M, D??az-L??pez JB, D??az-Corte C, et al. Study of incidence of osteoporotic fractures in a cohort of individuals older than 50 years from Asturias, Spain, after a 6 year follow-up period. Med Clin (Barc) 2000;115:650-3.
[10]
Kiel DP, Kauppila LI, Cupples LA,Hannan MT, O'Donnell CJ, Wilson PW.??Bone loss and the progression of abdominal aortic calcification over a 25 year period: the Framingham Heart Study. Calcif Tissue Int 2001;68:271-6. [Pubmed]
[11]
11.??Naves M, Rodr??guez-Garc??a M, D??az-L??pez JB, G??mez C, Rodr??guez-Rebollar A, Rodr??guez-Garc??a M,??et al. Progression of vascular calcifications is associated with greater bone loss and increased bone fractures. Osteoporos Int 2008;19:1161-6. [Pubmed]
[12]
12.??Frye MA, Melton LJ, Bryant SC, Fitzpatrick LA, Wahner HW, Schwartz RS, et al. Osteoporosis and calcification of the aorta. Bone Miner 1992;19:185-94. [Pubmed]
[13]
13.??Vogt MT, San Valent??n R, Forrest KY,??Nevitt MC, Cauley JA. Bone mineral density and aortic calcification: the Study of Osteoporotic Fractures. J Am Geriatr Soc 1997;45: 140-5. [Pubmed]
[14]
14.??Cannata-And??a JB, Rodr??guez-Garc??a M, Carrillo-L??pez N. Vascular calcifications: pathogenesis, management, and impact on clinical outcomes. J Am Soc Nephrol 2006;17:S267-73. [Pubmed]
[15]
15.??Rodr??guez Garc??a M, Naves D??az M, Cannata And??a JB. Bone metabolism, vascular calcifications and mortality: associations beyond mere coincidence. J Nephrol 2005;18:458-63. [Pubmed]
[16]
16.??Moe S, Drueke T, Cunningham J, Goodman W, Martin K, Olgaard K, et al. Definition, evaluation, and classification of renal osteodystrophy: a position statement from Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO). Kidney Int 2006;69:1945-53.
[17]
17.??Schulz E, Arfai K, Liu X,??Sayre J, Gilsanz V. Aortic calcification and the risk of osteoporosis and fractures. J Clin Endocrinol Metab 2004;89:4246-53. [Pubmed]
[18]
18.??Adragao T, Herberth J, Monier-Faugere MC, Monier-Faugere MC, Branscum AJ, Ferreira A,??et al. Low bone volume-a risk factor for coronary calcifications in hemodialysis patients. Clin J Am Soc Nephrol 2009;4:450-5. [Pubmed]
[19]
19.??Coen G, Ballanti P, Mantella D, Manni M, Lippi B, Pierantozzi A, et al. Bone turnover, osteopenia and vascular calcifications in hemodialysis patients. A histomorphometric and multislice CT study. Am J Nephrol 2009; 29:145-52. [Pubmed]
[20]
20.??Barreto DV, Barreto Fde C, Carvalho AB. Association of changes in bone remodeling and coronary calcification in hemodialysis patients: a prospective study. Am J Kidney Dis 2008;52:1139-50. [Pubmed]
[21]
21.??Moe SM, Chen NX. Pathophysiology of vascular calcification in chronic kidney disease. Circ Res 2004;95:560-7. [Pubmed]
[22]
22.??Moe SM, Chen NX. Mechanisms of vascular calcification in chronic kidney disease. J Am Soc Nephrol 2008;19:213-6. [Pubmed]
[23]
23.??Almad??n Y, Canalejo A, Hern??ndez A,??Ballesteros E, Garc??a-Navarro S. Direct effect of phosphorus on PTH secretion from whole rat parathyroid glands in vitro. J Bone Miner Res 1996;11:970-6. [Pubmed]
[24]
24.??Shao JS, Cheng SL, Charlton-Kachigian N,??Loewy AP, Towler DA. Teriparatide (human parathyroid hormone [1-34]) inhibits osteogenic vascular calcification in diabetic low density lipoprotein receptor-deficient mice. J Biol Chem 2003;278:50195-202. [Pubmed]
[25]
25.??Vattikuti R, Towler DA. Osteogenic regulation of vascular calcification: an early perspective. Am J Physiol Endocrinol Metab 2004;286:E686-96. [Pubmed]
[26]
26.??Graciolli FG, Neves KR, Dos Reis LM. Phosphorus overload and PTH induce aortic expression of Runx2 in experimental uraemia. Nephrol Dial Transplant 2009;24:1416-21. [Pubmed]
[27]
27.??Min H, Morony S, Sarosi I, Dunstan CR, Capparelli C, Scully S,??et al. Osteoprotegerin reverses osteoporosis by inhibiting endosteal osteoclasts and prevents vascular calcification by blocking a process resembling osteoclastogenesis. J Exp Med 2000;192:463-74. [Pubmed]
[28]
28.??Dhore CR, Cleutjens JP, Lutgens E. Differential expression of bone matrix regulatory proteins in human atherosclerotic plaques. Arterioscler Thromb Vasc Biol 2001;21:1998-2003. [Pubmed]
[29]
29.??Jono S, Nishizawa Y, Shioi A, Morii H. 1,25-Dihydroxyvitamin D3 increases in vitro vascular calcification by modulating secretion of endogenous parathyroid hormone-related peptide. Circulation 1998;98:1302-6.
[30]
30.??Panizo S, Card??s A, Encinas M, Parisi E, Valcheva P, L??pez-Ongil S, et al. RANKL increases vascular smooth muscle cell calcification through a RANK-BMP4-dependent pathway. Circ Res?? 2009;104:1041-8. [Pubmed]
[31]
31.??Rom??n-Garc??a P, Carrillo-L??pez N, Fern??ndez-Mart??n JL, Naves-D??az M, Ruiz-Torres MP, Cannata-And??a JB,??et al. High phosphorus diet induces vascular calcification, a related decrease in bone mass and changes in the aortic gene expression. Bone 2010;46:121-8. [Pubmed]
[32]
32.??Holmen SL, Giambernardi TA, Zylstra CR, Buckner-Berghuis BD, Resau JH, Hess JF, et al. Decreased BMD and limb deformities in mice carrying mutations in both Lrp5 and Lrp6. J Bone Miner Res 2004;19:2033-40. [Pubmed]
[33]
33.??Al-Aly Z, Shao JS, Lai CF, Huang E, Cai J, Behrmann A, et al. Aortic Msx2-Wnt calcification cascade is regulated by TNF-alpha-dependent signals in diabetic Ldlr-/- mice. Arterioscler Thromb Vasc Biol 2007;27:2589-96. [Pubmed]
[34]
34.??Towler DA, Shao JS, Cheng SL,??Pingsterhaus JM, Loewy AP. Osteogenic regulation of vascular calcification. Ann NY Acad Sci 2006;1068:327-33. [Pubmed]
[35]
35.??Block GA, Spiegel DM, Ehrlich J, Mehta R, Lindbergh J, Driesbach A, et al.??Effects of sevelamer and calcium on coronary artery calcification in patients new to hemodialysis. Kidney Int 2005;68:1815-24. [Pubmed]
[36]
36.??Chertow GM, Burke SK, Raggi P. Sevelamer attenuates the progression of coronary and aortic calcification in hemodialysis patients. Kidney Int 2002;62: 245-52. [Pubmed]
[37]
37.??Qunibi W, Moustafa M, Muenz LR. A 1-year randomized trial of calcium acetate versus sevelamer on progression of coronary artery calcification in hemodialysis patients with comparable lipid control: the Calcium Acetate Renagel Evaluation-2 (CARE-2) study. Am J Kidney Dis 2008;51:952-65. [Pubmed]
[38]
38.??D'Haese PC, Spasovski GB, Sikole A. A multicenter study on the effects of lanthanum carbonate (Fosrenol) and calcium carbonate on renal bone disease in dialysis patients. Kidney Int Suppl 2003;S73-8.
[39]
39.??Card??s A, Panizo S, Parisi E, Fern??ndez E, Valdivielso JM. Differential effects of vitamin D analogs on vascular calcification. J Bone Miner Res 2007;22:860-6. [Pubmed]
[40]
40.??Aladren Regidor MJ. Cinacalcet reduces vascular and soft tissue calcification in secondary hyperparathyroidism (SHPT) in hemodialysis patients. Clin Nephrol 2009;71:207-13. [Pubmed]
[41]
41.??Ominsky MS, Li X, Asunci??n FJ,??Barrero M, Warmington KS. RANKL inhibition with osteoprotegerin increases bone strength by improving cortical and trabecular bone architecture in ovariectomized rats. J Bone Miner Res??2008;23:672-82. [Pubmed]
[42]
42.??Helas S, Goettsch C, Schoppet M. Inhibition of receptor activator of NF-kappaB ligand by denosumab attenuates vascular calcium deposition in mice. Am J Pathol 2009;175:473-8. [Pubmed]
[43]
43.??Davies MR, Lund RJ, Mathew S,??Hruska KA. Low turnover osteodystrophy and vascular calcification are amenable to skeletal anabolism in an animal model of chronic kidney disease and the metabolic syndrome. J Am Soc Nephrol 2005;16:917-28. [Pubmed]
[44]
44.??Lomashvili KA, Monier-Faugere MC, Wang X,??Malluche HH,??O'Neill W. Effect of bisphosphonates on vascular calcification and bone metabolism in experimental renal failure. Kidney Int 2009;75:617-25. [Pubmed]
[45]
45.??Price PA, Roublick AM, Williamson MK. Artery calcification in uremic rats is increased by a low protein diet and prevented by treatment with ibandronate. Kidney Int 2006;70:1577-83. [Pubmed]
[46]
46.??Nitta K, Akiba T, Suzuki K, Uchida K, Watanabe R, Majima K, et al. Effects of cyclic intermittent etidronate therapy on coronary artery calcification in patients receiving long-term hemodialysis. Am J Kidney Dis 2004;44:680-8. [Pubmed]
[47]
47.??Hill JA, Goldin JG, Gjertson D. Progression of coronary artery calcification in patients taking alendronate for osteoporosis. Acad Radiol 2002;9:1148-52. [Pubmed]
[48]
48.??Tanko LB, Qin G, Alexandersen P,??Bagger YZ, Christiansen C. Effective doses of ibandronate do not influence the 3-year progression of aortic calcification in elderly osteoporotic women. Osteoporos Int 2005;16:184-90. [Pubmed]
[49]
49.??Toussaint ND, Lau KK, Strauss BJ. Effect of alendronate on vascular calcification in CKD stages 3 and 4: a pilot randomized controlled trial. Am J Kidney Dis 2010;56:57-68. [Pubmed]
Idiomas
Nefrología

Suscríbase a la newsletter

Opciones de artículo
Herramientas
Material suplementario
es en

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?

Are you a health professional able to prescribe or dispense drugs?