Información de la revista
Vol. 42. Núm. 2.Marzo - Abril 2022
Páginas 113-222
Vol. 42. Núm. 2.Marzo - Abril 2022
Páginas 113-222
Carta al Director
Open Access
Diálisis peritoneal en trasplantados de órgano sólido no renal: experiencia en nuestro centro
Peritoneal dialysis in non-renal solid organ transplants, experience in our center
Visitas
...
Ana Cristina Andrade López
Autor para correspondencia
cris_anlo@hotmail.com

Autor para correspondencia.
, José Joaquín Bande Fernández, Carmen Rodríguez Suárez, Elena Astudillo Cortés
Área de Gestión Clínica de Nefrología, Hospital Universitario Central de Asturias, Oviedo, Asturias, España
Información del artículo
Texto completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Tablas (1)
Tabla 1. Características clínico-epidemiológicas basales de pacientes trasplantados de órgano sólido no renal
Texto completo
Sr. Director:

El riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica a los 5 años de un trasplante de órgano sólido no renal varía entre un 7-21%1; dentro de los mecanismos implicados se incluye una disfunción crónica del órgano trasplantado, un fracaso renal agudo previo con una recuperación incompleta de la función renal, así como la nefrotoxicidad directa de los anticalcineurínicos. Este último sigue siendo el mecanismo más relevante, así como otros factores derivados de su uso que favorecen la progresión de la enfermedad renal crónica2–4.

Se estima que el 29% de esta población progresará a enfermedad renal crónica avanzada, con necesidad de terapia renal sustitutiva2,4,5. El uso de diálisis peritoneal (DP) ha estado limitado en estos pacientes por temor a una mayor incidencia de complicaciones infecciosas y no infecciosas, debido a la inmunosupresión, además de una posible peritoneotoxicidad por anticalcineurínicos. La toxicidad sobre la membrana peritoneal implicaría alteraciones en su morfología (neoangiogénesis, hialinosis vascular, cambios profibróticos), sin repercusión significativa en el transporte peritoneal (demostrado solo en modelos animales)4–6.

A continuación describimos la experiencia en nuestro centro con este grupo de pacientes en DP. Se trata de un estudio descriptivo observacional que incluye a todos los pacientes portadores de un trasplante de órgano sólido no renal que iniciaron DP desde enero de 2012 hasta octubre de 2019. El grupo de estudio consta de 10 pacientes: 2 trasplantados hepáticos, un trasplantado bipulmonar y 7 trasplantados cardiacos, cuyas características se recogen en la tabla 1; ningún caso fue excluido una vez iniciada la técnica. Los pacientes fueron derivados por el equipo médico de trasplante de cada especialidad a nuestra unidad, donde se informaron de las diferentes técnicas de terapia renal sustitutiva, decantándose por la DP. No se les realizó prueba de imagen abdominal de rutina antes del inicio de la técnica, aunque los pacientes trasplantados hepáticos disponían de estos estudios previamente como parte de su control habitual.

Tabla 1.

Características clínico-epidemiológicas basales de pacientes trasplantados de órgano sólido no renal

Paciente  Charlson  Edad, años  Sexo  IMC  HTA  DM tipo 2  Albúmina g/L  PCR, mg/dl  TFGe, ml/min  Diuresis residual, cc  Trasplante  IS  Tiempo trasplante-inicio DP, meses  Tiempo DP, meses  Modalidad DP  Kt/V 
67  Varón  23  Sí  Sí  33  0,6  1.000  Cardiaco  TC/EVE  55  DPCA  1,3 
53  Varón  23  Sí  Sí  39  0,1  1.500  Cardiaco  TC/EVE  74  10  DPCA  1,9 
63  Varón  27  No  No  39  1,5  500  Hepático  TC  50  26  DPCA  1,7 
72  Varón  34  Sí  No  29  0,7  12  1.000  Cardiaco  MMF  228  28  DPCA  1,9 
69  Varón  23  Sí  No  38  0,5  600  Cardiaco  TC  46  65  DPCA  2,5 
71  Varón  28  Sí  Sí  32  0,4  1.000  Hepático  TC  20  29  DPA 
72  Varón  29  Sí  Sí  33  1,2  16  2.000  Cardiaco  TC/MMF  69  DPCA 
75  Varón  28  Sí  Sí  40  10  800  Cardiaco  CysA/MMF  240  14  DPCA  2,1 
42  Varón  18  No  No  29  0,4  15  1.000  Cardiaco  TC/MMF  144  DPCA 
10  20  Mujer  18  Sí  No  41  0,8  1.000  Pulmonar  TC/EVE  180  DPCA 

CysA: ciclosporina A; DM: diabetes mellitus; DP: diálisis peritoneal; DPA: diálisis peritoneal automática; DPCA: diálisis peritoneal continua ambulatoria; EVE: everolimus; HTA: hipertensión arterial; IMC: índice de masa corporal; IS: inmunosupresión; MMF: micofenolato de mofetilo; PCR: proteína C reactiva; TC: tacrolimus; TFGe: tasa de filtrado glomerular estimado.

El 80% de los pacientes presentó un peso dentro de la normalidad y el 20% un bajo peso según su índice de masa corporal; si bien la albúmina no es el mejor marcador de nutrición, el 30% presentó hipoalbuminemia basal. El tiempo medio transcurrido entre el trasplante y el inicio de la DP fue de 7,2 años (86,4 meses). La mayoría (un 90%) tenía un anticalcineurínico al inicio de la técnica y no se observaron diferencias significativas en la pauta de inmunosupresión entre los diferentes órganos trasplantados.

En cuanto a la prueba de equilibrio peritoneal basal en estos pacientes, el 44% eran transportadores rápidos, el 33% medio rápidos y un 11% medio lentos; no presentaron cambios significativos en la prueba de equilibrio peritoneal al año respecto a su basal. Creemos que la mayoría de estos pacientes son transportadores rápidos debido a un mayor estado inflamatorio crónico, con aumento de la superficie peritoneal. Aunque no disponemos de la medición de citocinas inflamatorias, observamos una tendencia a presentar una proteína C reactiva elevada.

En comparación con el resto de la población en DP de nuestro centro (38% transportadores rápidos, 41% medio rápidos, 13% medio lentos, 1% lentos), no hubo diferencias significativas.

En lo que respecta a las complicaciones infecciosas, observamos 4 peritonitis por Staphylococcus aureus en un mismo paciente y 3 infecciones del orificio de salida: 2 por Staphylococcus aureus y uno por Serratia marcescens. No hubo infecciones fúngicas. Actualmente, en nuestro centro, la tasa de peritonitis de la población en DP corresponde a una ratio de 0,38 episodios-paciente-año, y la ratio en el grupo de trasplantados de órgano sólido fue de 0,1 episodios-paciente-año, lo que apunta a que no presenta una relación directa con la inmunosupresión.

Un paciente trasplantado cardiaco presentó una hernia inguinoescrotal al mes del inicio de la técnica, precisando una transferencia temporal a hemodiálisis; después de 4 semanas tras su corrección quirúrgica, reinició la técnica sin incidencias. No hubo otro tipo de complicaciones no infecciosas.

Durante el seguimiento, 4 pacientes salieron del programa: 2 recibieron un trasplante renal y 2 fallecieron. Las causas de la muerte fueron por complicaciones no relacionadas con la técnica.

En la actualidad la DP se considera una técnica equiparable a la hemodiálisis en términos de supervivencia, pudiendo tener incluso ventajas sobre esta por la mejor preservación de la función renal residual y menor estrés hemodinámico3,4. Esto podría hacer que incluso estuviese especialmente indicada en este grupo de pacientes, en los que la preservación de esta función renal residual pueda ser complicada en la práctica clínica.

En conclusión, en nuestra experiencia, con la limitación del pequeño tamaño de la muestra, los pacientes con trasplante de órgano sólido no renal presentan una evolución favorable en DP sin un riesgo añadido de complicaciones infecciosas o no infecciosas, con buenos resultados en lo referente a seguridad y adecuación de la diálisis, sin diferencias en el transporte peritoneal independientemente del órgano trasplantado.

Bibliografía
[1]
A.O. Ojo, P.J. Held, F.K. Port, R.A. Wolfe, A.B. Leichtman, E.W. Young, et al.
Chronic renal failure after transplantation of a nonrenal organ.
N Engl J Med., 349 (2003), pp. 931-940
[2]
R.D. Bloom, P.P. Reese.
Chronic kidney disease after nonrenal solid-organ transplantation.
J Am Soc Nephrol., 18 (2007), pp. 3031-3041
[3]
A. Buffet, S. Guillouët, T. Lobbedez, M. Ficheux, A. Lanot, C. Béchade.
Safety of peritoneal dialysis after nonrenal solid-organ transplantation.
Perit Dial Int., 38 (2018), pp. 37-43
[4]
J. Perl, J.M. Bargman, S.V. Jassal.
Peritoneal dialysis after nonrenal solid organ transplantation: Clinical outcomes and practical considerations.
Perit Dial Int, 30 (2010), pp. 7-12
[5]
T. Cornelis, J.P. Rioux, J.M. Bargman, C.T. Chan.
Home dialysis is a successful strategy in nonrenal solid organ transplant recipients with end-stage renal disease.
Nephrol Dial Transplant., 25 (2010), pp. 3425-3429
[6]
R. Van Westrhenen, J. Aten, N. Hajji, O.J. de Boer, S.C. Kunne, D.R. de Waart, F A., et al.
Cyclosporin A induces peritoneal fibrosis and angiogenesis during chronic peritoneal exposure to a glucose-based, lactate-buffered dialysis solution in the rat.
Blood Purif., 25 (2007), pp. 466-472
Copyright © 2020. Sociedad Española de Nefrología
Idiomas
Nefrología

Suscríbase a la newsletter

Opciones de artículo
Herramientas
es en

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?

Are you a health professional able to prescribe or dispense drugs?